Sí, la Unión Europea ha establecido la meta de eliminar gradualmente las calderas de gas y diésel en las viviendas para el año 2035. Esta medida forma parte de un esfuerzo más amplio para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover la eficiencia energética en el sector de la construcción.
Detalles clave:
- Transición gradual:La eliminación de las calderas de combustibles fósiles no será abrupta. La UE insta a los estados miembros a comenzar a limitar las emisiones y a transicionar hacia sistemas de calefacción más sostenibles a partir de 2025, con el objetivo de una eliminación completa entre 2035 y 2040.
- Edificios nuevos:En los edificios nuevos, la instalación de calderas de gas o diésel podría prohibirse ya a partir de 2026, aunque podrían existir excepciones para ciertas industrias hasta 2030.
- Alternativas:La UE promueve el uso de tecnologías más limpias, como las bombas de calor, los sistemas híbridos (combinando bomba de calor y caldera de condensación a gas) y, a largo plazo, sistemas basados en hidrógeno verde.
- Impacto en España:En España, los edificios residenciales representan una parte significativa del consumo energético y de emisiones. La transición a sistemas de calefacción más eficientes y sostenibles es vista como una medida clave para cumplir con los objetivos climáticos y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
En resumen: La UE no prohibirá directamente las calderas de gas, pero sí establecerá un marco que obligará a los estados miembros a eliminar gradualmente su uso y a promover alternativas más sostenibles, con el objetivo de alcanzar una reducción significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector de la edificación.

